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Editorial Libertinaje...
Un Camino Expedito A Los padres, las madres y los maestros, cada vez con
más frecuencia, tienen grandes dificultades para realizar su labor de
formación con el objeto de hacer de los niños, niñas y adolescentes, a su
cuidado, hombres y mujeres de bien. Parece ser como que “tienen temor” de posponer el
placer a sus hijos aún a sabiendas del daño que puede ocasionarle una que
otra actividad social o personal. Es posible que algunos parientes y vecinos, que no
andan en buenos pasos, “ayuden” a los que se descarrían presionando a los
padres con frases como “Hay que
escrutar los tiempos”- “los tiempos
tuyos ya pasaron, los jóvenes de ahora no son igual que antes” – “los tiempos pasan, el tuyo ya pasó”
–“Deja que tus hijos gocen su vida, a quien se lo van a dejar?”-“Dale más libertad a tus hijos. Se van a criar como
mamitas” El español López Quintás afirma que “libertad y obediencia
no se oponen si el que manda y el que obedece, siguen el dictado de la
verdad. Ajustan su conducta a la realidad. Si lo que quiero es orientarme
bien en la vida, seguir la ruta que me marca el que tiene experiencia, en
ello no contraría mi libertad, la afirma” Enseñemos a nuestros niños a obedecer, no le
obliguemos. Es la mejor manera de sociabilizarlos. Debemos enseñar, sin ningún temor, a nuestros hijos
los valores que aprendimos de nuestros padres. Si provocan molestia y enojo,
no hay que preocuparse. Ya se les pasará. Los padres son las personas más importantes para
los niños. Muchos adolescentes pasan más tiempo con sus amigos que con sus
padres. Si ha habido una educación en valores, no hay de que preocuparse. Un
reciente estudio hecho en los Estados Unidos muestra en compañía de quien
disfrutan los adolescentes su tiempo: el 29% con sus amigos; el 23% con sus
compañeros de curso para sumar un 52%; el 8% con sus padres y hermanos juntos
y sólo el 5% lo pasa en soledad o con uno o ambos padres. Lo expuesto más arriba nos demuestra que, aún
cuando los adolescentes disfrutan más de la compañía de sus amigos y
compañeros que la de los padres y madres, son sus progenitores las personas
que más influyen y en los que más confían. Los niños, niñas y adolescentes son, con más
frecuencia, manipuladores. Insisten en cometer actos, rotulados como malos,
porque la mayoría de los padres y maestros no “se atreven” a contrariarlos. Así las cosas, que será del futuro de esta país?. Reflexionemos… |
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